Carta a quienes se sintieron como el Monstruo de Frankenstein

A todos los que alguna vez fueron llamados monstruos,

Sabemos quiénes sois, aunque pocos se hayan detenido a conoceros. Os llamaron extraños, raros, inadecuados. Os juzgaron por lo que vieron y no por lo que sois. Pero nosotros, que también hemos sentido esas miradas, sabemos que no es vuestra forma, sino vuestra esencia, lo que importa.

Hemos sentido lo que sentís. Tal vez nuestras cicatrices no se vean en la piel, pero pesan en el corazón. Sabemos lo que es ser juzgados por silencios, errores, o simplemente por ser diferentes. Sabemos lo que es hablar y no ser escuchados, o callar y ser malinterpretados.

Os temieron por vuestra apariencia, por vuestra tristeza, por vuestras reacciones. Pero, ¿no era su propio miedo lo que rechazaban? Miedo a lo desconocido, a lo incomprendido, a lo que les obligaba a mirar dentro de sí mismos.

No somos monstruos. Somos espejos. Y en nosotros, el mundo refleja sus temores, sus prejuicios, su incapacidad de ver más allá de una primera impresión. Pero si algo hemos aprendido en nuestra soledad es esto: lo que nos hace diferentes es también lo que nos hace valiosos.

Si pudiéramos, nos sentaríamos juntos, todos nosotros, no para compadecernos, sino para escucharnos. Para compartir nuestras historias, nuestras cicatrices, y nuestras esperanzas. Porque nuestra historia es una sola: la de quienes, alguna vez, fueron juzgados sin ser entendidos.

Y si algún día, alguien os llama monstruo, recordad: los verdaderos monstruos son aquellos que se niegan a mirar con el corazón.

Con respeto, fuerza y la certeza de que no estamos solos, María Nox

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2 ideas sobre “Carta a quienes se sintieron como el Monstruo de Frankenstein”

  • Fran
    • María Nox