Entrevista
Verónica Vázquez: una conversación desde la sombra de Marcos
Apagamos la luz, dejamos la puerta entreabierta y comenzamos la charla.
El origen de la historia
La sombra de Marcos ha sido la primera novela tuya que he leído. ¿En qué momento comenzó Marcos a rondarte la cabeza? ¿Recuerdas cuál fue la primera imagen, escena o idea de la que nació la historia?
Marcos no tiene un momento concreto y definido que provocara su nacimiento. Marcos fue un caldo de cultivo, por ejemplo, de lecturas de criminología. Antes era asidua a leer obras de criminólogos, como Ressler y Garrido. También el caso de Ted Bundy, me llamó siempre mucho la atención, por ese perfil de psicópata puro y por ese modus operandi, cual obra cinematográfica. Además el argumento de chico obsesionado con chica, también me parecía que podía funcionar muy bien en un thriller de terror psicológico. Tenía que escribir un día una buena historia sobre ello, pero internándome en la misma mente del villano. La primera idea fue de alguna forma la obsesión y fascinación que ejercía una chica en un chico, que podía ser aparentemente cualquier chico, pero deseaba llevarlo a un extremo más siniestro. El villano sin el tridente del demonio. Un joven corriente con un pozo oscuro en su interior. Ese joven obsesivamente enamorado, sería un psicópata y un asesino en serie.
En lugar de observar a Marcos desde fuera, decidiste colocar al lector prácticamente dentro de su mente. ¿Tuviste claro desde el principio que la historia debía contarse desde un punto de vista tan cercano a él?
Muy claro. He tenido obras en mis manos donde la sinopsis contaba de un inspector de policía que seguía la pista de un asesino en serie. Esos libros los dejaba sobre la mesa de la tienda de inmediato. No me interesa en absoluto. Predecible. Lo de siempre. Quería ser la voz y la mente, pero no solo del villano, sino también de la víctima. Reconozco que entrar en el mismo pozo de Marcos es terrible. Hay escenas, que he tenido que representar muy visualmente, cómo a mí me gusta narrar mis obras, que han sido muy duras y complicadas al hacerlo, pues me generaban inquietud. Pero entendamos que el villano es un terrible asesino en serie, con todos los patrones que conlleva eso. No es un ser de luz. Es un depredador. Un maldito depredador. Un autor debe ser coherente con lo que escribe. Para hablar por voz y pensamiento de Marcos, hay que enfangarse sin miedo.
En algunos momentos adelantas acontecimientos que todavía no han sucedido. Personalmente, es un recurso que me gusta mucho porque aumenta la inquietud: sabemos que algo va a ocurrir, pero no cómo llegaremos hasta allí. ¿Por qué decidiste jugar de esa manera con la anticipación?
Buena pregunta. Supongo que ese recurso es algo intrínseco en mí. Tengo ya una variedad de obras publicadas y no es la primera, ni será la última, que avanzo acontecimientos que todavía no han sucedido y de diferentes formas. En mi manuscrito La cara del lobo utilizo ese recurso varias veces. Una de ellas pongo la voz de la amenaza, de un destino fatal, en el Castillo de Santa Bárbara, pues lo transformo, en un momento perturbador de una escena, como el único testigo en la noche, que advierte a la víctima, de un destino terrible. Lo personifico. Una voz que solo siente el lector y no la pobre joven que corre por las calles, invadida por el pavor. En mi obra, El balón rojo, que fue publicada semanalmente en la revista Hojas Sueltas, te estoy exponiendo en el primer capítulo, el fatal destino, para luego retroceder a los inicios de la historia. También adelanto acontecimientos con un sueño premonitorio. O cuando utilizo mi propia voz de narrador omnisciente, para advertir al encargado de la empresa fundidora, Tomás, de que su acción, destruir las tijeras de podar malditas, las que utilizaba uno de los aterradores villanos a los que di vida en El balón rojo, Piel de Harina, le acarrearía fatales consecuencias. Y así fue. Me gusta dejar piedrecitas por el camino…señales de algo terrible que va a suceder. A veces lo escucha el protagonista y otras solo el lector…provocando esa impotencia. Provocando que el que lee la historia grite al personaje…¡No! No vayas por ese callejón. ¡No!. No salgas hoy de casa porque vas a morir. Pero el personaje no escucha al lector y se entrega al implacable destino con los brazos abiertos. Es jugar con los personajes y con el lector…y eso es gratificante. En internet circulan muertes sorprendentes y de película. Una chica se entrega al vacío con los brazos abiertos pensando que está segura…que hay una cuerda que la sujeta y que evitará se estrelle contra el suelo. Debe pensar eso para abrir así los brazos con esa seguridad. La imagen impresiona. Pero ocurre por desgracia, que no hay cuerda que la sujeta…Si fuera esto una novela y fuéramos testigos de que ha habido un fallo, por voz del narrador omnisciente y que va a morir estrellada, que no hay una cuerda que la sujete…gritaríamos. ¡La cuerda! ¡Cuidado! ¡No te tires! ¡Te vas a matar! Pero ella no nos escucharía, creando una impotencia terrible en el lector.
Dentro de la mente de Marcos
Lo que más me ha interesado de la novela ha sido entrar en la mente de Marcos, aunque no siempre resulte un lugar fácil de habitar. Mientras leía, sentía curiosidad por comprenderlo y, al mismo tiempo, unas ganas enormes de alejarme de él. ¿Querías provocar en el lector esa mezcla de fascinación, incomodidad y rechazo?
CIERTO. Un escritor tiene que saber crear reacciones en un lector. Si escribes terror o un thriller oscuro, esas reacciones no pueden ser placenteras. Repulsión, miedo, asco. Debes provocar que el lector experimente las escenas hasta tal punto que se sitúe físicamente en ellas. Internarse en la misma mente de un asesino en serie tan perturbador como Marcos, tiene que provocar una incomodidad y temor frío. No todo el mundo puede internarse en ese tipo de personajes tan oscuros. Pero como escritora, lo fácil, no me llama la atención.
Marcos comete actos terribles, pero no está construido como un personaje simple. Tiene recuerdos, obsesiones, contradicciones y una lógica propia que él parece considerar perfectamente válida. ¿Cómo trabajaste su personalidad para darle profundidad sin justificar lo que hace?
Deseaba que el lector fuera testigo de las andanzas de Marcos desde su infancia. Dicen que los asesinos en serie tienen infancias terribles. Marcos no la tuvo. Fue un niño muy querido con una madre amorosa. Pero ya nació diferente…nació sin empatía. Ya dejó latente esa personalidad oscura, arrebatando la vida de su mascota. Ya apuntaba maneras el niño Marcos. Leer varias obras de criminología y perfiles criminales me supuso también una base para perfilar a nuestro Marcos, pero también mi lado creativo para que tuviera personalidad propia.
¿Qué fue lo más difícil de escribir desde su punto de vista: comprender su manera de razonar, encontrar su voz o convivir durante tanto tiempo con su presencia?
Desde luego, convivir durante tanto tiempo con su presencia. Lo vemos como va avanzando con su maldad. Somos cien por cien testigos. Esa transición de niño a adulto, y experimentar sus andanzas de la peor manera. La sombra de Marcos marcaba su propio tiempo. No podía cortar sin más la historia. Tenía tal potencia el argumento y Marcos, que había que continuar con sus aventuras intentando salir ilesa.
¿Te resultó difícil pasar tanto tiempo dentro de una mente como la suya? Cuando terminabas de escribir, ¿conseguías dejar a Marcos dentro de la novela o continuaba acompañándote durante el resto del día?
La respuesta de esta pregunta es un poco la extensión de la anterior. No fue muy fácil y más en las escenas más oscuras. Muertes, agresiones y su voz en off. Un escritor de ficción, supongo que también tiene que tener un poco de actor. Saber ponerse en la misma piel de sus personajes. En La sombra de Marcos no solo es la mente de Marcos. También es la mente de su víctima…de Beatriz. No puedes al cien por cien, cuando estás creando una novela, devolver a los personajes dentro de la historia, cuando dejas de escribir al final del día. De algún modo los llevas en la cabeza. Es casi imposible desprenderse del todo. Siempre presumo que a mis personajes les doy vida. Existen. Respiran…
Una historia que no deja respirar
La novela tiene un ritmo muy ágil y cuesta dejar de leerla, incluso cuando aparecen escenas fuertes que obligan a tomar aire. Yo tuve que terminarla en dos días porque cada capítulo me empujaba hacia el siguiente. ¿Cómo trabajaste ese ritmo para que la historia avanzara con tanta rapidez sin quitarle peso a lo que estaba ocurriendo?
Date cuenta que una característica de mi estilo creativo y narrativo es no detenerme demasiado en las descripciones. Yo al tomar un libro me fijo mucho en eso. Para mí es soporífero un libro con tanta descripción. Soy de acción narrativa. Una acción detrás de otra…con algunos momentos para coger aire.
Me llamaron mucho la atención las frases entrecomilladas que aparecen al comienzo de los capítulos. Algunas parecen una advertencia, otras una pista y otras adquieren un significado diferente después de leer lo que viene a continuación. ¿Cómo las elegiste y qué función querías que cumplieran dentro de la novela?
Me parecía divertido poner la miel en los labios …y buscaba de algún modo con ello, no solo la anticipación, sino también la rima… la poesía. En El balón rojo también intercalo alguna frase entrecomillada al comienzo de algún capítulo. Me gustará el género de terror, pero siempre hay tiempo para crear poesía…y algunos versos son muy oscuros, pero no menos bellos.
Hay escenas muy duras, pero no siempre necesitas mostrarlo todo para producir inquietud. ¿Cómo decides hasta dónde debe llegar la mirada del lector y qué parte de la violencia es mejor dejar en su imaginación?
Cuando la escena es tan dura, como un agresión sexual, porque Marcos, no solo es un asesino en serie, también un convicto sexual, ahí es mejor narrar, y dejarlo en el momento justo que va a comenzar con la aberración, de modo que el lector continúa la escena con su propia y poderosa imaginación. De todos modos y en líneas generales, no me gusta darle al lector todo masticado. En el género de terror y el misterio hay que delegar parte del trabajo a la imaginación de los lectores, pues ahí es donde los monstruos dan más miedo y tienen los dientes más afilados…tanta descripción y detalle, minaría el temor y la inquietud. Lo reduciría a cenizas. Dejar volar la imaginación, justo en el momento adecuado.
¿Hubo alguna escena que te costara especialmente escribir o que tuvieras que revisar varias veces hasta encontrar el tono adecuado?
Francamente nunca me he visto en esa situación. Incluso las escenas más delicadas de agresiones, tenía claro como afrontarlas, jugando con la imaginación del lector. Me meto tanto en la historia, desde las primeras líneas, que de algún modo, mientras la estoy construyendo, vivo en ella. Tenía muy clara la voz y el perfil de mis personajes principales. Reitero que un escritor de ficción tiene que tener también alma de actor.
Sin entrar en demasiados detalles para no estropear la lectura, hay un momento en el que un personaje comete una equivocación y yo estuve a punto de gritarle que se detuviera. ¿Disfrutas construyendo esas situaciones en las que el lector ve acercarse el peligro, pero no puede hacer nada para impedirlo?
Eso sucede en la realidad. Tienes la impresión de que algo no va bien. El instinto te avisa “no vayas por ese camino, vete por el otro” y aun así…decides continuar. Puede ser que salgas ileso o te arrepientas por no haber seguido esa voz interior. O que una persona sí ve acercarse el peligro, pero parece que ese día, todas las circunstancias se ponen de acuerdo para que no pueda evitarlo, ni sortearlo. Te avisa esto, que las personas no pueden controlar todo lo que les sucede. Que disfruto creando esas situaciones, sí. Jugar con los personajes tanto como con los lectores, para que se agarren a la silla estos últimos, y exclamen ¡Por ahí no! Un escritor de género no puede ser bondadoso…
Símbolos y pequeños detalles
A lo largo de la novela aparecen objetos, gestos y pequeños detalles que van adquiriendo cada vez más peso. ¿Sueles planificar estos elementos desde el principio o algunos surgen mientras escribes y terminan revelándote una parte de la historia que no habías previsto?
Siempre digo que mis historias están muy vivas. Se van creando a medida que se va escribiendo. Eso es bonito. Sabes como inicias la obra pero no cómo acabará. Lo que sí tenía claro en este caso de La sombra de Marcos que la mejor amiga de Marcos sería esa navajita verde…elemento importante en toda la novela. La famosa navaja verde, sí era un elemento que tenía presente casi desde el principio. Algo que lo diferenciara. Su outfit. El asesino en serie de la navaja verde. Su mejor amiga. Imagínate. Su amiga inseparable. ¿Y qué decimos de la relación aparentemente sana que mantiene Marcos con su madre? Él necesita aparentar. Su madre, su pobre madre, desconoce ese lado oscuro de su hijo. Se cree que es ejemplar…y Marcos de alguna forma la quiere, dentro de lo que puede significar esa palabra en un psicópata y asesino en serie. ¿Un perfil tan criminal puede amar? Al menos en mi novela, Marcos a su madre, sí.
¿Hay algún detalle aparentemente pequeño de la novela al que te gustaría que los lectores prestaran una atención especial, sin desvelar por qué?
La Sombra de Marcos está lleno de detalles. Pero este que voy a mencionar, no es especialmente pequeño, es la esencia de todo. Verán que llegará un momento de la obra, que de algún modo os recordará a una de las protagonistas en La invasión de los ultra cuerpos 1978 cuando la bella protagonista, terriblemente angustiada, afirma que su novio no es su novio. Sí es su rostro, su cuerpo, su físico…pero no es su pareja. Y cree que está perdiendo la razón. Su entorno piensa que está perdiendo la cordura.
La autora detrás de la oscuridad
La novela resulta muy visual y en algunos momentos parece que estemos viendo una película. Sé que el cine ocupa un lugar importante en tu forma de entender las historias. Cuando escribes, ¿ves primero las escenas en tu cabeza —los movimientos, la luz, los gestos— y después intentas convertirlas en palabras?
¡Buenísima pregunta!. El cine ocupa un lugar de suma importancia en mi faceta como escritora. Ha influenciado mucho en mis obras, aunque también las vivencias, mis miedo, mis deseos y mis pasiones. Es toda una contradicción que sea lo más miedosa para el entorno paranormal, por ejemplo, y me encante y fascine escribir sobre ello. Dedicarme al género de terror. Todo comienza con un germen. Una idea. Luego recreo escenas y momentos importantes en mi cabeza que plasmaré después en el papel. Te pones a escribir y la historia va cogiendo fuerza, tanto que marca cuándo debe finalizarse. No puedes forzar el fin. Debe fluir la historia. Solo forcé el final en mi obra de terror paranormal El balón rojo…Me aterraba el personaje de Piel de Harina. La historia que construyes requiere leerla y reescribirla. Perfilarla varias veces. Leer y reescribir hasta que quede como deseas. A La sombra de Marcos le coloqué Fin, cuando al leer en frío el manuscrito (siempre dejo reposar la historia un tiempo, para ver con objetividad si está bien escrito y me gusta) sonreí con satisfacción.
¿Hay alguna película, director o forma de construir el suspense que haya influido especialmente en la atmósfera de La sombra de Marcos?
De algún modo, supongo que El silencio de los corderos influyó también en mí cuando di a luz La sombra de Marcos. El Doctor Muerte Sevillano tiene un poco de Lecter…un villano tremendamente sibilino e inteligente. Siempre me ha fascinado esta película de la que leí también el libro El silencio de los inocentes de Thomas Harris.
Después de publicar la novela y conocer las reacciones de los lectores, ¿ha cambiado de alguna manera tu forma de ver a Marcos?
Recuerdo que una lectora, escandalizada, me dijo que por qué se decían tacos los personajes. La sombra de Marcos es una historia cruenta, violenta, donde habitan asesinos en serie, presos, cárceles…hay que ser coherente…y utilizar expresiones adecuadas a la historia. Los tacos no quedarían muy bien en una obra romántica blanca, pero en La sombra de Marcos…un thriller de terror intenso…Mi forma de ver a Marcos no ha cambiado nada, pues tenía muy claro su perfil. Todos seríamos testigos desde su edad temprana. Un niño muy querido que ya nació con un pozo oscuro. Marcos era consciente desde bien pequeño que era diferente al resto de los niños y fingía empatizar y sentir. Esta obra si un día llegara a la gran pantalla…sería BRUTAL. No podría interpretarlo cualquier actor. Marcos es un personaje muy difícil y complejo. Detrás de su bello rostro, se oculta el mayor demonio.
¿Algún lector ha interpretado a Marcos o alguno de los elementos de la novela de una manera que no habías previsto mientras escribías?
No y dudo que llegue el caso de que se interprete de una manera no prevista, pues Marcos, dentro de lo complejo que es, es un personaje transparente al lector, no ante los personajes, con los que se va encontrando a lo largo de la novela y los engaña con su bello físico y su oratoria…menos a la chica por la que se obsesiona de forma brutal. Ella desde el principio, captó ese pozo interior. Los lectores lo conocemos desde que era un niño. Somos testigos de todos sus pecados. Una especie de Gran Hermano o Show de Truman…
¿Qué te gustaría que sintiera el lector al cerrar La sombra de Marcos? ¿Inquietud, alivio, rechazo, miedo o quizá la incómoda sensación de haber comprendido durante unas horas una mente que habría preferido no conocer?
Quiero que experimente sensaciones. Que sienta. Que cierre el libro con algún tipo de emoción, que de eso se trata el arte , de hacer sentir…bueno o malo pero provocar sentimientos. Ya sea de rechazo, de miedo, de ternura, de esperanza. La sombra de Marcos puedo compararlo en sensaciones, como una montaña Rusa.
Lo que aguarda entre las sombras
Para quienes acabamos de descubrir tu obra y queremos seguir leyéndote, ¿puedes contarnos algo sobre tus próximos proyectos? ¿Hay alguna historia nueva llamando ya a la puerta o algún personaje que se niegue a guardar silencio?
Estoy con la tercera parte de mi obra de infectados CORRE. La trama está hecha pero falta el desenlace que lo reservaré cuando comiencen los días más fríos. Las noches frías, la tormenta, el sonido del viento, tienen un poder sobre mi inspiración, pero esto no es novela. Es una secuencia de partes de una historia de infectados. Mi idea es luego adaptarla a guión. Llevo un tiempo que me pasa por la cabeza crear una novela alejada del entorno paranormal, sobre dos bandas callejeras…dos líderes enfrentados, a muerte. Sería una obra de carga violenta pero con tiempo para un amor intenso. De debilidades y pasiones humanas. Creo que disfrutaría mucho construyendo el perfil de los dos líderes. Tengo otros manuscritos creados. Y no descarto la auto publicación en un futuro. Tengo un guión de un relato mío, esperando la resolución de un concurso de cine. No ha sido ni será la única vez. Ya me seleccionaron otro guión de corto el año pasado en un festival de cine internacional, con El muñeco de Tim. Una historia de fenómenos paranormales. Hay audiolibro de La sombra de Marcos. Además soy autora de la novela de terror Ojos Muertos, publicado también en el sello digital de Grupo Planeta. De una obra de vampiros Rodrigo, el retornado de la tumba (la editorial que la publicó, Octubre Negro Ediciones cerró definitivamente este año 2026) Y autora de una variedad de relatos publicados en diversas revistas literarias. En Hojas Sueltas podéis leer varias obras mías, entre ellas El balón rojo. Luego relatos dramatizados en audio en Teatro Robótico del Misterio y en Lux Ferré Audios. Todo aquel que quiera seguir leyéndome, tiene donde hacerlo. No olvido ni me olvidaré nunca, que toda mi aventura como escritora, comenzó con una llamada en el año 2019. Era una voz dulce y amigable. Adelaida Herrera. Editora de Grupo Planeta. Se había enamorado de mi obra La sombra de Marcos. Hablaba con fascinación de esta historia. Ojalá todos los futuros escritores reciban una llamada así de un buen editor💖.
Tu escritura está muy ligada al suspense y al terror. ¿Sientes que todavía quedan muchos rincones oscuros por explorar dentro de estos géneros o hay alguna clase de historia diferente con la que te gustaría sorprender a tus lectores?
Los fenómenos paranormales y la maldad humana influyen mis obras, pero la idea de crear una novela dramática sin ningún elemento paranormal ni asesinos en serie, comienza a rondarme la cabeza, como bien respondí en la pregunta anterior. Esa historia cargada de dramatismo y violencia, de lo que puede suceder en un barrio cualquiera con personajes muy reales. Someterlos a situaciones extremas. Que en un futuro salga a la luz pública, eso ya es otra historia.
Desde la penumbra
Si tuvieras que definir a Marcos con una sola palabra, ¿cuál sería?
ACTOR …(Con mayúsculas)
Eso es lo que son los asesinos en serie cuando actúan, actores. Tienen que engañar a las víctimas para llevar a cabo sus terribles fechorías. Ted Bundy era un buen actor. Atraía a las víctimas como moscas a la miel. Todos los asesinos en serie son psicópatas. No todos los psicópatas son asesinos en serie. Marcos es un psicópata y asesino en serie. Un actor sibilino…un depredador.
¿Qué resulta más inquietante: el monstruo que se muestra como tal o el que consigue parecer una persona corriente?
Sin dudar, el que consigue parecer una persona corriente. Marcos lo sabe bien. Esos son los más peligrosos. Aunque hago una excepción. Piel de Harina, el monstruo de El balón rojo se le ve a leguas lo malvado y el ser que es. Su apariencia es repulsiva y estremecedora. Y lo que inquieta más es esa forma de ser. Un negociador malvado. Un diablo. No es un villano bobo y plano. Es algo con lo que jamás querrías soñar.
¿Qué te produce más miedo como autora: aquello que puede verse o lo que permanece escondido?
La imaginación es poderosa. Lo que permanece oculto despliega las alas de la imaginación y puede encenderse un miedo brutal. No tiene límites. Por ejemplo, tú sabes del monstruo que habita tras la puerta roja. Su morfología y hasta su nombre. Pero también sabes que tras la puerta azul habita algo oscuro. Algo siniestro. Una tremenda amenaza. Pero no sabes cómo es. Ni su estatura. Ni su morfología, ni su nombre. Y ya tienes la mirada fija en la puerta azul y el miedo encendido, y eso que el monstruo de la puerta roja tiene afilados dientes y es monstruoso. ¿Cómo enfrentarte ante algo que desconoces? Las dos puertas se están abriendo. Chirrían las dos. Ya ves las garras asomando por la puerta roja…pero solo oscuridad en la puerta azul…las puertas ya están abiertas de par en par. Contemplas nítidamente al monstruo de la puerta roja que te gruñe, pero esa maldita habitación de la puerta azul…la negritud tiene materia, así como su silencio. Parece que te llama, como el vacío en un acantilado. La amenaza es espesa y te recorre un escalofrío desagradable. De repente ves en tus manos una espada afilada y si tienes el suficiente valor, te enfrentarás contra el monstruo de la puerta roja, que se alza ante ti, que se muestra ante ti y cortarás su monstruosa cabeza. Sino tienes valor escaparás…¿Pero te adentrarías para escapar, en la habitación de la puerta azul, vacía y oscura?. No vemos nada, pero sentimos que hay algo malo y siniestro en esa negritud. En ese sepulcral silencio. Intenta meterte en la habitación azul. ¡Entra! No sueltes la espada. Todo oscuro. Terriblemente oscuro. La puerta se cierra violentamente detrás de ti. Sientes que algo malvado te ronda. Te acecha. Da vueltas a tu alrededor. No puedes verlo, pero lo sientes nítidamente. Te invade un terror sordo. El monstruo de la habitación roja ya ha desaparecido de tu memoria. No te ha dejado huella, ni muescas en el alma. Hiperventilas, mientras te ves envuelto en la oscuridad, con eso acompañándote, porque esa presencia está ahí. Sujetas con fuerza la espada afilada ¿Pero contra qué dirigirla…? Tienes todos los sentidos en alerta. De repente eres consciente de que eso lo tienes detrás. Te quedas congelado del miedo, imaginándote lo peor. Algo abominable y maligno. Y lo peor será, porque la imaginación es EL PEOR VILLANO y puede provocarte un daño infinito. Date la vuelta…y ruega por tu alma.
Es medianoche, Marcos está al otro lado de una puerta cerrada y solo puedes decir una frase para evitar que el lector la abra. ¿Qué le dirías?
¡Insensato! ¿¿Vas a abrir la puerta al diablo??
Gracias, Verónica, por abrirme la puerta de esta historia y dejarme entrar, aunque fuera por un rato, en la mente de Marcos. Ha sido un placer descubrir tu manera de escribir y conversar contigo sobre todo lo que se esconde detrás de la novela.
Gracias a ti María por este rato tan entretenido. Ha sido un verdadero placer poder responder a todas estas interesantes preguntas y marcarme con todos vosotros una pequeña escena. Que haya salido con vida, el lector protagonista, de aquella habitación de la puerta azul, lo dejo a la imaginación de todos…
Nota editorial: Esta conversación ha sido editada para facilitar su lectura, respetando el sentido de las respuestas. Las opiniones expresadas corresponden a sus respectivos autores.
2 ideas sobre “Charla con Verónica Vázquez”
Enhorabuena por la entrevista. El libro suena tan interesante como perturbador.
Muchas gracias. La verdad es que La sombra de Marcos tiene ese punto inquietante que despierta la curiosidad desde el principio. Me alegra mucho que la entrevista te haya resultado interesante.