El aire flotaba tibio, incierto.Abril, y sin embargo, el sol deslizándose por los tejados como en junio: con esa luz inclinada que no exige, que solo se posa.Una primavera anticipada, sí. No por error, sino por deseo. La ciudad celebraba Sant Jordi.Las calles, abiertas como libros, respiraban palabras y flores.Había un murmullo leve de pasos, de páginas, de voces que se ofrecían sin apuro.Una alegría antigua que no necesitaba ser explicada. Entre la gente, caminábamos nosotros tres.Virginia, Bram y Edgar.Tres caminos distintos, entrelazados por los libros, las conversaciones, las raíces.No era costumbre. No era coincidencia. Era elección.Nos habíamos encontrado en lo esencial. Virginia, catalana, caminaba con la familiaridad de quien reconoce cada plaza, cada acera, como parte de su historia.Había crecido allí, entre librerías y flores envueltas en papel rústico.Y aunque el mar no se veía, la brisa llegaba desde lejos, y ella sabía que estaba cerca.El mar, en su tierra, no se mira: se intuye. Se respira entre calle y calle, como un fondo constante. Pero en ella también habitaban otras raíces.Una familia llegada del sur, de campos extremeños y patios andaluces.Lo notabas en algunas palabras, en su manera de escuchar, en cómo se emocionaba cuando el viento olía […]
#TerrorSuave
1 entrada