El aire en la bodega subterránea de Santa Marina olía a roble viejo, a humedad encerrada y a ese rastro agrio que deja el vino cuando se evapora en la sombra. Joan se apoyó en el muro de piedra oscura. La bodega se había vuelto demasiado silenciosa. Hacía meses que el Sr. Pau se había ido con el frío de enero, pero Joan todavía esperaba oír el golpe seco de las tijeras de podar sobre la mesa, o aquella voz áspera que aparecía siempre detrás de su espalda. —Así no, “noi”. Si cortas con miedo, la cepa lo nota. Lo había dicho mil veces. Y mil veces Joan había fingido no escucharlo. Sobre la repisa de madera, la botella seguía allí, sepultada bajo una capa gris de polvo: una Garnacha de 1945. Su maestro le había prometido que la abrirían al acabar la vendimia. No dijo de qué año. Pau era así. Dejaba las promesas en el aire, como si el tiempo fuera cosa de otros. Joan estiró el brazo. La mano avanzó decidida, pero, a unos centímetros del vidrio frío, los dedos se le quedaron quietos. Llevaba toda la semana bajando a la bodega para lo mismo, y toda […]
#Despedida
Querid@ amig@: Hoy me vas a permitir que tome prestada, aunque sea un instante, la voz de Fermín Romero de Torres, ese personaje inolvidable de El Cementerio de los Libros Olvidados que tanto sabía de pérdidas, supervivencias y dignidad. Fermín, con su forma tan suya de mirar la vida, entendía mejor que nadie que incluso en medio del dolor puede quedar espacio para una sonrisa torcida, una palabra certera y un poco de luz. Creo que él te diría algo parecido a esto: que uno nunca deja del todo a quienes ama, ni ellos nos dejan del todo a nosotros. Que lo aprendido de un padre no desaparece con su ausencia. Se queda en la casa, en la memoria, en los gestos que repetimos sin darnos cuenta, en ciertas frases, en la manera de mirar el mundo. Hay heridas que no se ven, pero que nos cambian para siempre. Cicatrices del alma que marcan un antes y un después. Y aunque ninguna palabra pueda quitar el dolor, a veces sí puede acompañarlo un poco, hacerlo menos frío, menos solitario. Hoy, más allá de cualquier personaje o de cualquier libro, quiero hablarte desde mí: te entiendo. Entiendo ese hueco extraño que […]