A las tres en punto de la madrugada, cuando incluso los relojes parecen dudar antes de avanzar y la ciudad se recuesta en un silencio que casi tiene pulso, tres figuras se adentraron en el camino que conducía al cementerio antiguo. Ningún mortal sensato transita esos senderos a tales horas, pero ellos tres ya habían demostrado en repetidas ocasiones que la sensatez es una flor que rara vez florece entre lectores de su calibre.La noche, despojada de luna, se extendía como un velo de terciopelo negro sobre los tejados. La humedad formaba una película helada sobre los adoquines, brillante como si la propia oscuridad hubiese ido a los talleres a estrenar su mejor atuendo ceremonial. Era una noche con vocación de presagio.Virginia avanzaba en el centro, con una compostura que nacía de un equilibrio peculiar entre la serenidad del que acepta el misterio y el buen juicio del que preferiría que dicho misterio se tomase un descanso. A su derecha, Bram mantenía la mano firme sobre la llave guardada en su abrigo: una reliquia caprichosa que parecía tener criterio propio. Edgar, un paso detrás, oteaba las sombras con la expresividad reservada a quienes han leído suficientes novelas góticas como para […]
#FantasíaOscura
Reseña de «La Transformación» ⚠️ ADVERTENCIA: Esta reseña contiene spoilers ⚠️ Algunas historias se deslizan como un susurro en la brisa; otras golpean como una tormenta que arrasa con todo. La Transformación es de estas últimas. Es un descenso vertiginoso al abismo del orgullo y la desesperación, donde la identidad se convierte en una moneda de cambio y el cuerpo en una cárcel desconocida. La historia nos arrastra desde la arrogante juventud de Guido, un noble que lo tuvo todo y lo perdió por su propia vanidad, hasta la angustia de su peor castigo: ser prisionero en una forma que no le pertenece. Desde el principio, la historia deja un sabor embriagador, dulce como el vino de la juventud y la promesa del amor. Pero ese dulzor se agota pronto, corrompido por el exceso, por la caída libre del derroche y la imprudencia. Luego, todo se llena del amargor de la derrota, del regusto metálico de la desesperación y la sangre, hasta que finalmente queda solo la ceniza de la humillación. Los olores construyen un mundo que se desmorona. Primero, el aire fresco de Génova, el aroma de las viñas y la inocencia de la infancia. Después, el hedor rancio […]