Si alguna vez habéis compartido una lectura en la penumbra de un club como Siempre Medianoche, sabréis que hay historias que no se leen solo con los ojos, sino también con los nervios. Hay libros que parecen avanzar en silencio, como si no quisieran despertar a lo que llevan dentro. Y luego, de pronto, ya es tarde: la casa ha cerrado sus puertas, el sótano respira y algo antiguo empieza a moverse bajo el polvo. Eso mismo me ha pasado con El morador, de Daria Pietrzak. Antes de entrar en harina, quería daros las gracias de corazón a todos los que habéis formado parte de esta lectura conjunta. Compartir vuestras teorías, vuestros momentos de tensión y leer vuestras impresiones en el club ha hecho que este viaje a la granja de Hoverfield haya sido el doble de intenso y disfrutable. Es un lujo tener una comunidad tan entregada en cada página. Al lado de mi gran amigo, coadministrador y propietario del club —nuestro jefe— Fran, hemos descendido a estas páginas con la sensación de estar entrando en un territorio familiar y, a la vez, profundamente contaminado. Porque esta novela empieza con algo reconocible: una herencia, una casa de campo, recuerdos […]
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Donde el Baztán se encuentra con el Katrina Si alguna vez habéis cruzado el puente de Elizondo a través de las páginas, sabréis que despedirse del Baztán no es fácil. Hay algo en esa lluvia, en la casa de la tía Engrasi, en los silencios familiares de Amaia Salazar, que se queda pegado mucho después de cerrar el libro. Por eso tenía tantas ganas de leer La cara norte del corazón: necesitaba entender de dónde venía esa Amaia que ya conocíamos rota, intuitiva y obstinada. Y sí, este libro es una precuela, pero reducirlo a eso sería quedarse muy corto. Es, sobre todo, una novela sobre la supervivencia. Dolores Redondo nos lleva a 2005, a una Amaia de 25 años que participa en un intercambio con el FBI, lejos del Baztán pero no de sus fantasmas (Redondo, 2019). El escenario cambia a Estados Unidos, pero los secretos de familia siguen ahí, respirando por debajo de cada capítulo. De la lluvia del norte al fango del sur Lo primero que golpea es el cambio de atmósfera. El Baztán era húmedo, oscuro, casi mítico. Nueva Orleans, en cambio, aparece como una ciudad sofocante, viva y herida, a punto de ser arrasada por […]