Charla de medianoche con Fran Café, libros y algún secreto Por María Ultreia Esta es la primera entrevista que publico y no podía empezar con otra persona. Fran es mi amigo y compañero en Siempre Medianoche y una de esas personas con las que una conversación puede empezar hablando de un libro y terminar, varias horas después, en un audio imposible de resumir. Entrevistarle me resulta fácil y difícil al mismo tiempo. Fácil, porque conozco sus historias, hemos hablado mucho de libros y sé de dónde nacen algunas de sus obsesiones. Difícil, porque cuando existe tanta confianza no siempre es sencillo encontrar preguntas que no hayan aparecido ya en alguna conversación. No quería preparar un cuestionario frío ni demasiado formal. Preferí volver a sus relatos, detenerme en lo que me había inquietado, emocionado o sorprendido y preguntarle por todo aquello que queda fuera de la página. También hablamos de Siempre Medianoche y de un proyecto que llevamos un tiempo preparando, aunque todavía no podamos contar demasiado. Esta es nuestra charla. Pregunta Parece que fue ayer cuando empezamos con el club de lectura y, sin embargo, han pasado muchas cosas desde entonces. Ahora estamos preparando algo nuevo, aunque todavía no podamos […]
#SiempreMedianoche
Si alguna vez habéis compartido una lectura en la penumbra de un club como Siempre Medianoche, sabréis que hay historias que no se leen solo con los ojos, sino también con los nervios. Hay libros que parecen avanzar en silencio, como si no quisieran despertar a lo que llevan dentro. Y luego, de pronto, ya es tarde: la casa ha cerrado sus puertas, el sótano respira y algo antiguo empieza a moverse bajo el polvo. Eso mismo me ha pasado con El morador, de Daria Pietrzak. Antes de entrar en harina, quería daros las gracias de corazón a todos los que habéis formado parte de esta lectura conjunta. Compartir vuestras teorías, vuestros momentos de tensión y leer vuestras impresiones en el club ha hecho que este viaje a la granja de Hoverfield haya sido el doble de intenso y disfrutable. Es un lujo tener una comunidad tan entregada en cada página. Al lado de mi gran amigo, coadministrador y propietario del club —nuestro jefe— Fran, hemos descendido a estas páginas con la sensación de estar entrando en un territorio familiar y, a la vez, profundamente contaminado. Porque esta novela empieza con algo reconocible: una herencia, una casa de campo, recuerdos […]